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Historia

Historia de Alcolea de Tajo

Los primeros asentamientos humanos de Alcolea de Tajo se encuentran situados en el paraje de Puente Pinos. Nos encontramos con un asentamiento paleolítico con 500.000 años de antigüedad.

Del siglo VI y V a.C. tenemos las muestras de un pueblo prerromano, habitado por Vetones, en el Cerro de la Mesa. En su jurisdicción nos encontramos con varias villas romanas del siglo III y IV d.C. También son de interés varios asentamientos visigodos que suelen situarse en asentamientos Bajo Imperiales con sus respectivas necrópolis, algunas de ellas en perfecto estado y otras despojadas en la época.

El asentamiento originario de la ubicación actual del municipio fue fundado por poblaciones árabes, que se establecieron de forma permanente en un cerro situado en lo que actualmente se identifica con el Cerro Churro. El lugar elegido para el asentamiento permanente fue conocido en la Edad Media como el "Barranco de Alcolea". Estas "familias" pertenecían a las invasiones que probablemente llevaron a cabo los almohades en el siglo X y XI d.C. De esta época data la fortificación almohade llamada "Ciudad de Vascos", situada a 20 km de Alcolea de Tajo, dentro del término municipal de Navalmoralejo.

El topónimo Alcolea procede del árabe “Al,Coleiya”, que puede ser traducido como torreón, fortaleza, adelantado. A partir del siglo XI d.C., el Cerro Churro fue habitado permanentemente hasta nuestros días, de tal forma que a lo largo de los siglos, la necesidad de expandirse ha configurado su actual aspecto urbano.

En el siglo X, la villa fue conquistada por Alfonso XI después de haber expulsado a los moros de la Ciudad de Toledo. En el siglo XII, el municipio recibía el título de franqueza del Rey Juan I de Castilla, denominándose a partir de entonces la Villafranca de Alcolea.

Durante el Reinado de Juan I de Castilla, el Arzobispo de Toledo, D. Pedro Tenorio, solicitó al Rey el privilegio de franqueza para una pequeña parte de Alcolea, lugar en el que él ordenó que le construyeran un palacio en las orillas del río Tajo.

Uno de los mayores problemas que sufrieron los pobladores de Alcolea se generaba en las crecidas del río, impidiendo el paso al otro lado de la orilla y de esa forma provocando un obstáculo para llevar a cabo el tránsito de víveres y mercancías.

El Arzobispo de Toledo ordenó también la construcción de un puente de piedra para evitar el problema anteriormente mencionado. Es el que ha dado nombre a esa pequeña parte de Alcolea que se dividió definitivamente de su jurisdicción, el Puente del Arzobispo, municipio que, entre otras curiosidades, es el que menor jurisdicción tiene en toda la Península Ibérica.

En la Guerra de la Independencia se libro una importante batalla en las inmediaciones de Alcolea de Tajo, batalla que ha tomado el nombre de "La batalla de Puente del Arzobispo", donde perdieron las fuerzas españolas y que permitieron el avance de los franceses a lo largo de la mitad sur de la Península.

Recientes investigaciones confirman que, en Alcolea de Tajo, varios generales españoles ratificaron mediante un manifiesto la primera Constitución Española de 1.812 en el mismo año.

Yacimientos Arqueológicos del Cerro de la MesaYacimientos Arqueológicos del Cerro de la Mesa
Puente RomanoPuente Romano