Alcolea de Tajo es un municipio de Interés Turístico Rural, en el que podemos visitar las excavaciones de las ruinas romanas, situadas en el Monte del Rivero, al pie del Embalse de Azután, los yacimientos arqueológicos del Cerro de la Mesa y de Puente Pino. Podremos visualizar unas maravillosas vistas desde este embalse y admirar diferentes construcciones.
YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS DEL CERRO DE LA MESA
El cerro de la Mesa debe su nombre a su altura respecto a su entorno inmediato y a su superficie aplanada, producto de la erosión del antiguo poblado de la Edad del Hierro que se asentó en este lugar.
Está situado en un punto clave: el vado que permitía cruzar el río Tajo, inmediatamente después de su confluencia con el río Uso. Por otro lado, resultaba un emplazamiento especialmente bien situado, pues se encuentra en la confluencia de las áreas de bosques y matorral con las zonas más aptas para la agricultura y el pastoreo.
Los trabajos arqueológicos que se vienen realizando desde el año 2004 permiten, por el momento, distinguir dos fases de ocupación en este poblado, correspondientes con el período orientalizante, para la más antigua, y con la cultura de los vettones, para la más reciente.
Del periodo orientalizante, que se desarrolla durante la Primera Edad del Hierro, se han documentado dos estancias separadas por una estructura de adobe, donde apareció una placa de arcilla con el diseño característico de una piel de bovino extendida o “lingote chipriota”. Este tipo de placas aparecen vinculadas a santuarios o espacios rituales en todo el Mediterráneo y en la Península Ibérica.
La segunda fase de poblamiento que se desarrolla, se corresponde con el desarrollo de la cultura de los Vettones. Se trata de uno de los pueblos indígenas prerromanos que habitaron la Península Ibérica.
IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es el lugar más bonito del municipio. Es del siglo XV y de estilo árabe-mudéjar.
Es una de las más antiguas de la comarca, con artesonado mudéjar y torre del mismo estilo, de una sola nave.
En esta Iglesia se venera la imagen de Los Dolores, con decente retablo y lámpara viva de plata, donada por Agustín de Contreras, natural de esta villa.
Se venera también a un Cristo, “Gringo”. Es un talla de tamaño natural, del siglo XVIII, el cual fue enviado desde las Indias por emigrantes del pueblo. Importante es también la Pila Bautismal, del siglo XII.
ERMITA DE LA BIENVENIDA
La Ermita de la Bienvenida es un hermoso templo del siglo XVI, de estilo gótico-renacentista. Es un edificio de tres naves cubiertas por artesonados, la central la más alta y ancha que las otras dos, separadas entre sí por dos machones y tres pares de columnas exentas de piedra, de estilo renacentista.
El arco de entrada es de medio punto, sobre columnillas góticas. En el siglo XVII se le añadió el ábside y camarín. Los techos de madera poseen bóvedas de crucería y espadaña al exterior con campanas.